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Mostrando entradas de julio 18, 2021
 En una relación especial, el ego nos confunde con el cuerpo. Cuando ayudo desde la igualdad o desde la empatía del Espíritu Santo, mi hermano recibe desde la misma empatía. Todas las personas que vemos en el entorno y ayudamos, nos estamos ayudando a nosotros mismos. Cuando te ayudas a ti, me ayudo a mi.  

No soy un cuerpo. Soy libre, Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (185) Deseo la paz de Dios. 2 La paz de Dios es lo único que quiero.  3 La paz de Dios es mi única meta, la mira de todo mi vivir aquí, el fin que persigo, mi propósito, mi vida y mi función, mientras habite en un lugar que no es mi hogar. 4 No soy un cuerpo.  5 Soy libre. 6 Pues aún soy tal como Dios me creó.

No soy un cuerpo. Soy libre. Soy tal como Dios me creo.

  Repaso de la Lección 184: (No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.) (184) El Nombre de Dios es mi herencia. El Nombre de Dios me recuerda que yo soy Su Hijo; que no soy esclavo del tiempo; que no estoy sujeto a las leyes que gobiernan el mundo de las ilusiones enfermizas, y que soy libre en Dios y eternamente uno con Él, No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

Aquí y ahora

    Aquí y ahora pido un instante santo. En mi corazón acepto mi ser perfecto. En mi corazón acepto mi sabiduría. Acepto que la abundancia que he buscado ya llena mi vida. Acepto que el amor que he suplicado ya está en mí. Me doy permiso a disfrutarlo en gozo y paz. En mi corazón acepto mi ser perfecto. En mi verdad, yo acepto mi ser perfecto. En mi sabiduría yo acepto mi ser perfecto. Vivo en plenitud esa sabiduría que actua en mi. Asumo la responsabilidad de mis propias creaciones  y todas las cosas que están dentro de mi vida. Cancelo cualquier pensamiento erroneo que se adentre en mi mente. Yo reconozco el poder del Espíritu que está dentro de mí. Sé que todas las cosas son como deberían ser. En mi vida yo acepto mi ser perfecto. Mis lecciones han sido elegidas cuidadosamente por mi Ser.

No soy un cuerpo Soy libre.

  No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. 1.  ( 182 ) Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar. ¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar? No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

No soy un Cuerpo. Soy libre, soy tal como Dios me creó.

Sexto repaso de las lecciones del curso.  Introducción 1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2 Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios. 2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto p...

Cap.17. VII Invocación a la fe.

1. Los sustitutos de cualquier aspecto de una situación son los testigos de tu falta de fe. 2Demuestran que no creíste que la situa­ción y el problema estuviesen en el mismo lugar. 3El problema era la falta de fe, y esto es lo que demuestras cuando lo separas de su fuente y lo pones en otro lugar. 4Como resultado de ello, no ves el problema. 5De no haberte faltado la fe de que podía ser resuelto, el problema habría desaparecido. 6Y la situación habría tenido sentido para ti porque se habría eliminado cualquier interferen­cia que hubiese impedido que la entendieses. 7Trasladar el pro­blema a otro lugar es perpetuarlo, pues te desentiendes de él y haces que sea irresoluble. 2. No hay ningún problema que la fe no pueda resolver. 2Si trasla­das cualquier aspecto de un problema a otro lugar, ello hará que sea imposible solventarlo. 3Pues si trasladas parte del problema a otro lugar, el significado del problema inevitablemente se pierde, y la solución del problema radica en su significado. 4...

No hay más paz que la paz de Dios.

1.Deja de buscar. 2No hallarás otra paz que la paz de Dios. 3Acepta este hecho y te evitarás la agonía de sufrir aún más amargos de­sengaños, o de verte invadido por una sombría desesperación y una gélida sensación de desesperanza y de duda. 4Deja de buscar. 5No puedes hallar otra cosa que la paz de Dios, a no ser que lo que busques sea infelicidad y dolor. 2. Este es el punto final al que en última instancia todo el mundo tiene que llegar para dejar de lado toda esperanza de hallar felici­dad allí donde no la hay; de ser salvado por lo que tan sólo puede causar dolor; y de hacer paz del caos, dicha del dolor y Cielo del infierno. 2No sigas tratando de ganar por medio de la pérdida ni de morir para vivir. 3Pues no estarás sino pidiendo la derrota. 3. No obstante, con la misma facilidad puedes pedir amor, felici­dad y vida eterna en una paz que no tiene fin. 2Pide esto, y sólo puedes ganar. 3Pedir lo que ya tienes te lleva al éxito. 4Pedir que lo que es falso sea verdadero sólo puede co...

No soy un Cuerpo Soy Libre.

No podrás ser libre mientras te percibas a ti mismo como un cuerpo. El cuerpo es un límite. El que busca su libertad en un cuerpo la busca donde ésta no se puede hallar. La mente puede ser liberada cuando deja de verse a sí misma como que está dentro de un cuerpo, firmemente atada a él y amparada por su presencia. Si esto fuese cierto, la mente sería en verdad vulnerable. La mente que está al servicio del Espíritu Santo es ilimitada para siempre y desde cualquier punto de vista, transciende las leyes del tiempo y del espacio; está libre de ideas preconcebidas y dispone de la fortaleza y del poder necesarios para hacer cualquier cosa que se le pida. Los pensamientos de ataque no pueden entrar en una mente así, toda vez que ha sido entregada a la Fuente del amor, y el miedo no puede infiltrarse en una mente que se ha unido al amor. Dicha mente descansa en Dios. ¿Y quién que viva en la Inocencia sin hacer otra cosa que amar podría tener miedo? Es esencial para tu progreso en este curso qu...

Sólo mi propia condenación me hace daño.

El daño es imposible. Y sin embargo, las ilusiones forjan más ilusiones. Si puedes condenar, se te puede hacer daño. Pues habrás creído que puedes hacer daño, y el derecho que te prescribes puede ahora usarse contra ti, hasta que renuncies a él por ser algo sin valor, indeseable e irreal. La ilusión dejará entonces de tener efectos, y aquellos que parecía tener quedarán anulados. Entonces serás libre, pues la libertad es tu regalo, y ahora puedes recibir el regalo que has dado. Condena y te vuelves un prisionero. Perdona y te liberas. Ésta es la ley que rige a la percepción. No es una ley que el conocimiento entienda, pues la libertad es parte del conocimiento. Por lo tanto, condenar es en realidad imposible. Lo que parece ser su influencia y sus efectos jamás tuvieron lugar en absoluto. No obstante, tenemos que lidiar con ellos por un tiempo como si en realidad hubiesen tenido lugar. Las ilusiones forjan más ilusiones. Excepto una. Pues el perdón es la ilusión que constituye la respue...