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Invoco el Nombre de Dios y el mío propio.

1. El Nombre de Dios es sagrado, pero no es más sagrado que el tuyo. Invocar Su Nombre es invocar el tuyo. Un padre le da su nombre a su hijo y de este modo identifica a su hijo con él. Sus hermanos comparten su nombre, y así están unidos por un vínculo en el que encuentran su identidad. El Nombre de tu Padre te recuerda Quién eres incluso en un mundo que no lo sabe e incluso cuando tú mismo no lo recuerdas. 2. El Nombre de Dios no puede ser oído sin que suscite una respuesta, ni pronunciado sin que se produzca un eco en la mente exhortándote a recordar. Di Su Nombre y estarás invitando a los ángeles a que rodeen el lugar en el que te encuentras, a cantarte según despliegan sus alas para mantenerte a salvo y a protegerte de cualquier pensamiento mundano que quisiera mancillar tu santidad. 3. Repite el Nombre de Dios y el mundo entero responderá abandonando las ilusiones. Todo sueño que el mundo tenga en gran estima de repente desaparecerá, y allí donde parecía encontrarse hallarás una...

Lección 183 Invoco el nombre de Dios y el mío propio

1. El Nombre de Dios es sagrado, pero no es más sagrado que el tuyo. 2Invocar Su Nombre es invocar el tuyo. 3Un padre le da su nombre a su hijo y, de este modo, identifica a su hijo con él. 4Sus hermanos comparten su nombre y, así, están unidos por un vínculo en el que encuentran su identidad. 5El Nombre de tu Padre te recuerda quién eres incluso en un mundo que no lo sabe, e incluso cuando tú mismo no lo has recordado.   2. El Nombre de Dios no puede ser oído sin que suscite una res­puesta, ni pronunciado sin que produzca un eco en la mente que te exhorta a recordar. 2Di Su Nombre, y estarás invitando a los ángeles a que rodeen el lugar en el que te encuentras, a cantarte según despliegan sus alas para mantenerte a salvo y a protegerte de cualquier pensamiento mundano que quisiera mancillar tu santidad.   3. Repite el Nombre de Dios, y el mundo entero responderá aban­donando las ilusiones. 2Todo sueño que el mundo tenga en gra...

Lección 183 Invoco el Nombre de Dios y el mío propio. Prácticar la lección

“Invoco el Nombre de Dios y el mío propio” Indicaciones para realizar la práctica de cada lección. Cada hora repetir :   “Invoco el nombre de Dios y el mío propio.” Propósito de la lección: Dejar a un lado mi defensa de ego, de ser especial, dándole valor a los ídolos del mundo, para poder sentir el regalo de la gracia divina actuando en cada uno. Esta experiencia intensificará tu motivación y fortalecerá tu compromiso. Tiempo de quietud por la mañana/ noche: Por lo menos cinco minutos; lo ideal es treinta minutos o más. • Repite la idea. • Luego siéntate en silencio   y repite lentamente el Nombre de Dios, una y       otra vez.   Deja que Su Nombre sea la única idea que ocupa tu mente por completo.