1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenece, así también cada regalo que yo hago me pertenece a mí. Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. Su gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo, y más allá del tiempo también. Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda, y sólo se puedan añadir más. Déjame llegar allí donde se encuentran mis tesoros, y entrar a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los regalos que Dios me ha dado. 2. Padre, hoy quiero aceptar Tus regalos. No los reconozco. Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y estimarlos como lo único que deseo.
UCDM. Una forma de entrenar tu mente para ir soltando todo aquello que te impida Ser tú mismo, que no es otra cosa que el ego. Así tendrás una nueva percepción de lo cotidiano, buscando siempre tener paz y no querer tener la razón. Estás llamado a Ser Feliz!! Elije serlo!! El Milagro del Perdón no es otra cosa que la Extensión del Amor que nos ofrece el Padre a través del Espíritu Santo para recuperar la paz, dejar de juzgar a mi hermano y mirarlo con los ojos de Dios.