Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Leccion 257

Que no me olvide mi propósito

Si me olvido de mi objetivo no podré sino estar confundido e inseguro acerca de quién soy, y así, mis acciones no podrán sino ser conflictivas.  Nadie puede estar al servicio de objetivos con­tradictorios, y sentirse bien.  Tampoco puede desenvolverse sin que se abata sobre él una profunda angustia y depresión.  Resol­vamos hoy, por lo tanto, recordar lo que queremos realmente, para así unificar nuestros pensamientos y acciones de manera que tengan sentido y para llevar a cabo únicamente lo que Dios quiere que hagamos este día. Padre, el perdón es el medio que Tú has elegido para nuestra salva­ción. No permitas que nos olvidemos hoy de que no tenemos otra volun­tad que la Tuya.  Y así, nuestro propósito tiene asimismo que ser el Tuyo si queremos alcanzar la paz que Tú has dispuesto para nosotros. No te olvides de ser feliz estes es nuestro propósito.