Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de diciembre 13, 2020

Mi hermano impecable es mi guía a la paz: Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que elija ver será el que contemplaré.

1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo? 2Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrante.  3Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consi­guiente, volverme atrás. 4Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado, y como Tu santo Hijo.  5Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veo mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado.  6Elige, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. 7Pues sólo Él juzga en Tu Nombre. Reflexionando llego  la conclusión que: Ofrecer un milagro es recordar a Dios, y al ofrecer milagros literalmente salvamos al mundo.  Aceptamos al Hijo de Dios tal como Dios lo creó. El Curso nos dice que:  Un milagro es una corrección. No crea, ni cambia realmente nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente q...

Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo.

Hola amigos y seguidores . Lo que perdonamos se vuelve parte de nosotros, tal como nos percibimos a nosotros mismos. Tal como tú creaste a Tu Hijo, él encierra dentro de sí todas las cosas. El que yo Te pueda recordar depende de que lo perdone a él. Lo que él es no se ve afectado por sus pensamientos. Pero lo que contempla es el resultado directo de ellos. Así pues, Padre mío, quiero ampararme en Ti. Sólo Tu recuerdo me liberará. Y sólo perdonando puedo aprender a dejar que Tu recuerdo vuelva a mí, y a ofrecérselo al mundo con agradecimiento. Y a medida que hagamos acopio de Sus milagros, estaremos en verdad agradecidos. Pues conforme lo recordemos, Su Hijo nos será restituido en la realidad del Amor. ..

Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

Hola amigos y seguidores, gracias por seguir acompañándome. Estamos finalizando el año y con ello sintiéndonos cada vez más ligeros de equipaje, más libres para el maravilloso encuentro del Amor y la Paz.  quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus regalos son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.

Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

Hola amigos y seguidores seguimos caminando con las ultimas lecciones.   1.  Padre, déjame recordar que Tú estás aquí y que no estoy solo.  2 Pues estoy rodeado de un Amor imperecedero.  3 No hay razón para nada, excepto para la paz y alegría perfectas que comparto Contigo.  4 ¿Qué necesidad tengo de ira o de temor,  5 cuando lo único que me rodea es la seguridad perfecta?  6 ¿Cómo puedo sentir miedo cuando la eterna pro­mesa que me hiciste jamás se aparta de mí?  7 Estoy rodeado de perfecta impecabilidad.  8 ¿ Qué puedo temer, cuando la santidad en la que Tú me creaste es tan perfecta como la Tuya Propia? 2.  La gracia de Dios nos basta para hacer todo lo que Él quiere que hagamos.  2 Y eso es lo único que elegimos como nuestra voluntad, así como la Suya. Meditación para conectar con tu paz interior Colócate en un posición cómoda realiza tus respiraciones para conectar y repite:  “Tú me rodeas”.  Cierra los ojos y perma...