1. (199) No soy un cuerpo. Soy libre. Soy el Hijo de Dios. Aquiétate mente mía y piensa en esto por un momento. Luego regresa a la tierra, sin confusión alguna con respecto a Aquel a Quien mi Padre ama eternamente como Su Hijo. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. Soy el Hijo de Dios. Aquiétate, mente mía, y piensa en esto por un momento. Luego regresa a la tierra, sin confusión alguna acerca de quién es aquel a quien mi Padre ama eternamente como Su Hijo.
UCDM. Una forma de entrenar tu mente para ir soltando todo aquello que te impida Ser tú mismo, que no es otra cosa que el ego. Así tendrás una nueva percepción de lo cotidiano, buscando siempre tener paz y no querer tener la razón. Estás llamado a Ser Feliz!! Elije serlo!! El Milagro del Perdón no es otra cosa que la Extensión del Amor que nos ofrece el Padre a través del Espíritu Santo para recuperar la paz, dejar de juzgar a mi hermano y mirarlo con los ojos de Dios.