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Mostrando entradas de octubre 4, 2020

Lección 284 Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor

  Las pérdidas no son pérdidas cuando se perciben correctamente. El dolor es imposible. No hay pesar que tenga causa alguna. Y cualquier clase de sufrimiento no es más que un sueño. Esta es la verdad, que al principio sólo se dice de boca, y luego, después de repetirse muchas veces, se acepta en parte como cierta, pero con muchas reservas. Más tarde se considera seriamente cada vez más y finalmente se acepta como la verdad. Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor. Y hoy deseo ir más allá de las palabras y de todas mis reservas, y aceptar plenamente la verdad que reside en ellas. Padre, lo que Tú me has dado no puede hacerme daño, por lo tanto, el sufrimiento y el dolor son imposibles. Que mi confianza en Ti no flaquee hoy. Que acepte como Tu regalo únicamente aquello que produce felicidad y que acepte como la verdad únicamente aquello que me hace feliz.

Lección 187 Bendigo al mundo porque me bendigo a mí mismo.

  1.  Nadie puede dar lo que no tiene.  2 De hecho, dar es la prueba de que se tiene.  3 Hemos hecho mención de esto anteriormente.  4 Mas no es eso lo que hace que sea difícil de creer.  5 Nadie duda de que primero se debe poseer lo que se quiere dar.  6 Es en la segunda parte de la afirmación donde el mundo y la percepción verdadera difieren.  7 Si has tenido y has dado, el mundo afirma que has perdido lo que poseías.  8 La verdad mantiene que dar incrementa lo que posees. 2.  ¿Cómo va a ser posible esto?  2 Pues es seguro que si das una cosa finita tus ojos físicos dejarán de percibirla como tuya.  3 No obstante, hemos aprendido que las cosas sólo representan los pen­samientos que dan lugar a ellas.  4 Y no careces de pruebas de que cuando compartes tus ideas, las refuerzas en tu propia mente.  5 Tal vez la forma en que el pensamiento parece manifestarse cambie al darse.  6 No obstante, éste tiene que retornar...

Lección 186 De mi depende la salvación del mundo

  1.  Ésta es la afirmación que algún día habrá de erradicar de toda mente todo vestigio de arrogancia.  2 Éste es el pensamiento de la verdadera humildad, que no te adjudica ninguna otra función, excepto la que se te ha encomendado.  3 Dicho pensamiento supone tu aceptación del papel que te fue asignado, sin insistir en que se te asigne otro.  4 No se detiene a considerar qué papel es el que es adecuado para ti.  5 Tan sólo reconoce que la Voluntad de  Dios  se hace tanto en la tierra como en el Cielo.  6 Une a todas las volunta­des de la tierra en el plan celestial para la salvación del mundo, y les restituye la paz del Cielo. 2.  No nos opongamos a nuestra función.  2 No fuimos nosotros quienes la establecimos.  3 No fue idea nuestra.  4 Se nos han propor­cionado los medios para llevarla a cabo perfectamente.  5 Lo único que se  nos  pide es que aceptemos nuestro papel con genuina humildad, y que no negue...

Deseo la paz de Dios

 1. Decir estas palabras no es nada. 2Pero decirlas de corazón lo es todo. 3Si pudieras decirlas de corazón, aunque sólo fuera por un instante, jamás volverías a sentir pesar alguno, en ningún lugar o momento. 4Recobrarías plena conciencia del Cielo, el recuerdo de Dios quedaría completamente reinstaurado y la resurrección de toda la creación plenamente reconocida.  2. No hay nadie que pueda decir estas palabras de todo corazón y no curarse. 2Ya no podría entretenerse con sueños o creer que él mismo es un sueño. 3No podría inventar un infierno y creer que es real. 4Desea la paz de Dios, y se le concede. 5Eso es todo lo que desea y todo lo que recibirá. 6S o n muchos los que han dicho estas palabras. 7Pero ciertamente son muy pocos los que las han dicho de todo corazón. 8No tienes más que contemplar el mundo que ves a tu alrededor para cerciorarte de cuán pocos han sido.  9 EI mundo cambiaría completamente sólo con que hubiese dos que estuviesen de acuerdo en que esas pala...

El nombre de Dios es mi herencia

1. Vives a base de símbolos. Has inventado nombres para todas las cosas que ves. Cada una de ellas se ha convertido en una entidad aparte, identificada por su propio nombre. De esta manera, la segregas de la unidad. De esta manera, designas sus atributos especiales y la distingues de otras cosas al hacer hincapié en el espacio que la rodea. Éste es el espacio que interpones entre todas las cosas a las que has dado un nombre diferente; entre todos los acontecimientos desde el punto de vista del tiempo y del lugar en que ocurrieron, así como entre todos los cuerpos que se saludan con un nombre. 2. Este espacio, al que ves como lo que separa unas cosas de otras, es el medio a través del que tiene lugar la percepción del mundo. Ves algo allí donde no hay nada y, a la vez, no ves nada donde hay unidad; ves un espacio entre todas las cosas, así como entre todas las cosas y tú. De esa manera, crees haber “creado” vida en la separación. Y debido a esta división crees ser una unidad que opera c...

La Libertad de la creación garantiza la mía.

1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios no abandonó a Su Hijo. 2Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar 3Pero en realidad sus sueños ya se acabaron, y la verdad ocupa su lugar. 4Ahora él es libre. 5¿Por qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora? 2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. 2Mi Padre ama a aquel a quien creó como Su Hijo. 3¿Me negarías, entonces, los regalos que me hiciste? ¿Qué me enseña esta lección? Tomar consciencia de que el sueño ha tocado a su fin, ha de llevarnos a pensar, sentir y actuar en frecuencia de Unidad. No debemos conformarnos con pensar que con la simple teoría, habremos conseguido dejar de vivir en el sueño. Tendremos que elegir pensar, sentir y vivir de otra manera. Tendremos que dar testimonio de la Verdad. Tendremos que trascender al ego y utilizar el cu...

¿Qué es el Cristo?

L-pII.6.1.  Cristo  es el  Hijo de Dios  tal como Él lo creó.  Cristo  es el Ser que compartimos y que nos une a unos con otros, y también con Dios. Es el Pensamiento que todavía mora en la Mente que es Su Fuente. No ha abandonado Su santo hogar ni ha perdido la inocencia en la que fue creado. Mora inmutable para siempre en la Mente de Dios. L-pII.6.2.  Cristo  es el eslabón que te mantiene unido a Dios, y la garantía de que la separación no es más que una ilusión de desesperanza, pues toda esperanza morará por siempre en Él. Tu mente es parte de la Suya, y Ésta de la tuya. Él es la parte en la que se encuentra la  Respuesta de Dios , y en la que ya se han tomado todas las decisiones y a los sueños les ha llegado su fin. Nada que los ojos del cuerpo puedan percibir lo afecta en absoluto. Pues aunque Su Padre depositó en Él los medios para tu salvación, Él sigue siendo, no obstante, el Ser que, al igual que Su Padre, no conoce el pecado. L...

Si estoy aprisionado, mi Padre no es libre.

1.   Si acepto que estoy aprisionado dentro de un cuerpo, en un mundo en el que todo lo que aparentemente vive parece morir, entonces mi Padre está aprisionado al igual que yo.  2 Y esto es lo que creo cuando afirmo que tengo que obedecer las leyes que el mundo obedece, y que las flaquezas y los pecados que percibo son reales e ineludibles.  3 Si de algún modo estoy aprisionado, ello sig­nifica que no conozco ni a mi Padre ni a mi Ser.  4 Y   significa asi­mismo que no formo parte de la realidad en absoluto,  5 pues la verdad es libre, y lo que está aprisionado no forma parte de la verdad. 2.  Padre, lo único que pido es la verdad.  2 He tenido muchos pensamien­tos descabellados acerca de mí mismo y de mi creación, y he introducido en mi mente un sueño de miedo.  3 Hoy no quiero soñar.  4 Elijo el camino que conduce a Ti en lugar de la locura y el miedo.  5 Pues la verdad está a salvo, y sólo el amor es seguro.

Ser especial en contraposición a ser impecable

Ser especial implica una falta de confianza en todo el mundo excepto en ti mismo.  2 Depositas tu fe exclusivamente en ti.  3 Todo lo demás se convierte en tu enemigo: temido y atacado, mortal y peligroso, detestable y merecedor únicamente de ser destruido.  4 Cualquier gentileza que este enemigo te ofrezca no es más que un engaño, pero su odio es real.  5 Al estar en peligro de destruc­ción tiene que matar, y tú te sientes atraído hacia él para matarlo primero.  6 Tal es la atracción de la culpabilidad.  7 Ahí se entrona a la muerte como el salvador; la crucifixión se convierte ahora en la redención, y la salvación no puede significar otra cosa que la destrucción del mundo con excepción de ti mismo. 2.  ¿Qué otro propósito podría tener el cuerpo sino ser especial?  2 Esto es lo que hace que sea frágil e incapaz de defenderse a sí mismo.  3 Fue concebido para hacer que tú fueses frágil e impo­tente.  4 La meta de la separación es su mald...

¿Qué es la Psicoterapia según Un Curso de Milagros?

1. La psicoterapia es un proceso que cambia la manera en que uno se ve a sí mismo. En el mejor de los casos esta “nueva” formulación es una consideración más benévola de uno mismo, pero difícilmente se puede esperar que la psicoterapia establezca qué es lo real. Ésa no es su función. Si propicia el acceso a la realidad, ya ha alcanzado el mayor éxito posible. Toda su función, al final, es ayudar al paciente a tratar con un error fundamental: la creencia de que la ira puede proporcionarle algo que realmente quiere, y que justificando el ataque se está protegiendo a sí mismo. En la medida en que se da cuenta de que esto es un error, es la medida en que se salva. 2. Los pacientes no inician una relación terapéutica con este objetivo en mente. Al contrario, tales conceptos significan poco para ellos, o no necesitarían ayuda. Su objetivo es procurar conservar su concepto de ellos mismos exactamente tal como es, pero sin el sufrimiento que esto conlleva. Todo su equilibrio reposa en la demen...

No dejes que aprisione a tu Hijo con leyes que yo mismo inventé

1.   Tu Hijo es libre, Padre mío.  2 No dejes que me imagine que lo he apri­sionado con las leyes que yo mismo inventé para que gobernasen el cuerpo.  3 Él no está sujeto a ninguna de las leyes que promulgué para ofrecerle más seguridad al cuerpo.   4 Lo que cambia n o puede alterarlo a él en absoluto.  5 Él no es esclavo de ninguna de las leyes del tiempo.  6 Él es tal como Tú lo creaste porque no conoce otra ley que la del amor. 2.  No adoremos ídolos ni creamos en ninguna ley que la idolatría quiera maquinar para ocultar la libertad de que goza el Hijo de Dios.  2 El  Hijo de Dios no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias.  3 Mas lo que él es, está mucho más allá de su fe en la esclavitud o en la libertad.  4 Es libre por razón de Quién es su Padre.  5 Y  nada puede aprisionarlo a menos que la verdad de Dios pueda mentir y Dios pueda disponer engañarse a Sí Mismo.