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Lección 284 Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor

 




Las pérdidas no son pérdidas cuando se perciben correctamente. El dolor es imposible. No hay pesar que tenga causa alguna. Y cualquier clase de sufrimiento no es más que un sueño. Esta es la verdad, que al principio sólo se dice de boca, y luego, después de repetirse muchas veces, se acepta en parte como cierta, pero con muchas reservas. Más tarde se considera seriamente cada vez más y finalmente se acepta como la verdad. Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor. Y hoy deseo ir más allá de las palabras y de todas mis reservas, y aceptar plenamente la verdad que reside en ellas.

Padre, lo que Tú me has dado no puede hacerme daño, por lo tanto, el sufrimiento y el dolor son imposibles. Que mi confianza en Ti no flaquee hoy. Que acepte como Tu regalo únicamente aquello que produce felicidad y que acepte como la verdad únicamente aquello que me hace feliz.

Comentarios

  1. “Las pérdidas no son pérdidas cuando se perciben correctamente” (1:1).
    Todo está en nuestra mente, en cómo lo percibo y qué es lo que yo me digo cuando me sucede tal cosa.
    La percepción de un suceso, cualquier suceso, como una pérdida está en la mente, el “daño” no procede del acontecimiento externo sino de mis pensamientos acerca de ello, pero “Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor”.

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