1. Padre, la verdad me pertenece. Mi hogar se estableció en el Cielo mediante Tu Voluntad y la mía. ¿Podrían contentarme los sueños? ¿Podrían brindarme felicidad las ilusiones? ¿Qué otra cosa sino Tu recuerdo podría satisfacer a Tu Hijo? No me contentaré con menos de lo que Tú me has dado. Tu Amor, por siempre dulce y sereno, me rodea y me mantiene a salvo eternamente. El Hijo de Dios no puede sino ser tal como Tú lo creaste. 2. Hoy pasamos de largo las ilusiones. Y si oímos a la tentación llamarnos, incitándonos a que nos quedemos y a que sigamos entreteniéndonos con un sueño, nos haremos a un lado y nos preguntaremos si nosotros, los Hijos de Dios, podríamos contentarnos con sueños cuando podemos elegir el Cielo con la misma facilidad que el infierno. Y el amor reemplazará gustosamente todo temor. Lecturas relacionadas
UCDM. Una forma de entrenar tu mente para ir soltando todo aquello que te impida Ser tú mismo, que no es otra cosa que el ego. Así tendrás una nueva percepción de lo cotidiano, buscando siempre tener paz y no querer tener la razón. Estás llamado a Ser Feliz!! Elije serlo!! El Milagro del Perdón no es otra cosa que la Extensión del Amor que nos ofrece el Padre a través del Espíritu Santo para recuperar la paz, dejar de juzgar a mi hermano y mirarlo con los ojos de Dios.