Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Leccion 337

Mi impecabilidad me protege de todo daño.

Hola amigos y seguidores comparto con vosotros la Lección 337 “Mi impecabilidad me protege de todo daño”. La única corrección que tengo que introducir en mi mente es ésta, el reconocimiento de mi ser impecable. ¡Qué lejos estoy! Y repito, mi impecabilidad como mi santidad me protegen, me hacen invulnerable. Parece que recorro un largo camino para encontrarme con esta verdad. Sí, debe haber en mi naturaleza una impecabilidad olvidada pero intacta, enorme que abarca todas mis características y me hace inmune a cualquier ataque o merma de mi felicidad. “Mi impecabilidad garantiza mi perfecta paz, mi eterna seguri­dad y mi amor imperecedero; me mantiene eternamente a salvo de cualquier pensamiento de pérdida y me libera completamente del sufrimiento. Mi estado sólo puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da. ¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece? -Y me contesta-: “Acepta la Expiación para ti mismo, y nada más. Dios ha hecho ya todo lo que se tenía que ha...