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No estoy en peligro en ningun lugar del mundo

1.  Tu Hijo está a salvo dondequiera que se encuentre porque Tú estás allí con él.  2 Sólo con que invoque Tu Nombre recordará su seguridad y Tu Amor, pues éstos son uno.  3 ¿Cómo puede temer, dudar o no darse cuenta de que es imposible que pueda sufrir, estar en peligro o ser infeliz cuando él te pertenece a ti, es bienamado y amoroso, y está por siempre a salvo en Tu Paternal abrazo? 2.  Y ahí es en verdad donde nos encontramos.  2 No  hay tormenta que pueda venir a azotar el santuario de nuestro hogar.  3 En Dios estamos a salvo,  4 pues, ¿qué podría suponer una amenaza para Dios, o venir a asustar a lo que por siempre ha de ser parte de Él.

Solo mis pensamientos pueden afectarme

Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme. Con este pensamiento basta para dejar que la salvación arribe a todo el mundo. Pues es el pensamiento mediante el cual todo el mundo por fin se libera del miedo. Ahora cada uno ha aprendido que nadie puede atemorizarlo, y que nada puede amenazar su seguridad. No tiene enemigos, y está a salvo de todas las cosas externas. Sus pensamientos pueden asustarlo, pero, puesto que son sus propios pensamientos, él tiene el poder de cambiarlos substituyendo cada pensamiento de miedo por un pensamiento feliz de amor. Se crucificó a sí mismo. Sin embargo, Dios planeó que Su Hijo bienamado fuese redimido. Padre mío sólo Tu plan es infalible. Todos los demás fracasarán. Y tendré pensamientos que me asustarán hasta que aprenda que Tú ya me has dado el único Pensamiento que me conduce a la salvación. Sólo mis propios pensamientos fracasarán, y no me llevarán a ninguna parte. Mas el Pensamiento que Tú me diste promete conducirme a mi hogar porque en él res...

Mi impecabilidad me protege de todo daño.

Hola amigos y seguidores comparto con vosotros la Lección 337 “Mi impecabilidad me protege de todo daño”. La única corrección que tengo que introducir en mi mente es ésta, el reconocimiento de mi ser impecable. ¡Qué lejos estoy! Y repito, mi impecabilidad como mi santidad me protegen, me hacen invulnerable. Parece que recorro un largo camino para encontrarme con esta verdad. Sí, debe haber en mi naturaleza una impecabilidad olvidada pero intacta, enorme que abarca todas mis características y me hace inmune a cualquier ataque o merma de mi felicidad. “Mi impecabilidad garantiza mi perfecta paz, mi eterna seguri­dad y mi amor imperecedero; me mantiene eternamente a salvo de cualquier pensamiento de pérdida y me libera completamente del sufrimiento. Mi estado sólo puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da. ¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece? -Y me contesta-: “Acepta la Expiación para ti mismo, y nada más. Dios ha hecho ya todo lo que se tenía que ha...

Hoy no juzgaré nada de lo que ocurra.

Hola amigos y seguidores les comparto esta maravillosa leccion que nos sigue hablando del Perdón 1.  Hoy seré honesto conmigo mismo.  2 No pensaré que ya sé lo que no puede sino estar más allá de mi presente entendimiento.  3 No pensaré que entiendo la totalidad basándome en unos cuan­tos fragmentos de mi percepción, que es lo único que puedo ver.  4 Hoy reconozco esto.  5 Y  así quedo eximido de tener que emitir juicios que en realidad no puedo hacer.  6 De esta manera, me libero a mí mismo y a todo lo que veo, de modo que pueda estar en paz tal como Dios nos creó. 2.  Padre, hoy dejo que la creación sea lo que es.  2 Honro todos sus aspec­tos, entre los que me cuento.  3 Somos  uno porque cada aspecto alberga Tu recuerdo, y la verdad sólo puede derramar su luz sobre todos nosotros cual uno solo.

El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

Hola amigos y seguidores les comparto esta lección que hoy nos habla nuevamente del perdón y nos enseña a vero en todas las mentes. Qué maravilla cuando todos nos sentimos unidos, sin egos.  1. El perdón es el medio a través del cual a la percepción le llega su fin. 2El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. 3Pues las imágenes y los sonidos tan sólo pueden servir, en el mejor de los casos, para evocar el recuerdo que yace tras todos ellos. 4El per­dón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto. 5Sus blancas azucenas refulgen en la mente, y la instan a regresar y a mirar en su interior para encontrar lo que en vano ha buscado afuera. 6Pues ahí, y sólo ahí, se restaura la paz interior, al ser la morada de Dios Mismo. 2. Que el perdón elimine en la quietud mis sueños de separación y de pecado. 2Y que entonces pueda mirar...

Elijo ver la impecabilidad de mi hermano

Hola amigos y seguidores les comparto esta hermosa lección que nos habla de ver a mi hermano impecable. 1. Perdonar es una elección. 2Nunca veo a mi hermano tal como es, pues eso está mucho más allá de la percepción. 3Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad. 4A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos. 5Elijo lo que deseo contemplar, y eso, y sólo eso, es lo que veo. 6La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia. 7Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia. 2. ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano? 2Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí. 3En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Tí.

Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga

Hola amigos y seguidores. Comparto con vosotros la lección 334  1. No esperaré ni un solo día más para encontrar los tesoros que mi Padre me ofrece. 2Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso a medida que se van tejiendo con pensamien­tos basados en percepciones falsas. 3No dejes que hoy vuelva a aceptar regalos tan míseros. 4La Voz de Dios les ofrece Su paz a todos los que escuchan y eligen seguirlo. 5Esto es lo que elijo hoy. 6Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado. 2. Busco sólo lo eterno. 2Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso. 3¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón, a fin de proporcionarle certeza y traerle paz? 4Hoy quiero contemplar a mi hermano sin mancha alguna de pecado en él. 5Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré contemplar mi propia impe­cabilidad.