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 En una relación especial, el ego nos confunde con el cuerpo. Cuando ayudo desde la igualdad o desde la empatía del Espíritu Santo, mi hermano recibe desde la misma empatía. Todas las personas que vemos en el entorno y ayudamos, nos estamos ayudando a nosotros mismos. Cuando te ayudas a ti, me ayudo a mi.  

No soy un cuerpo. Soy libre, Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (185) Deseo la paz de Dios. 2 La paz de Dios es lo único que quiero.  3 La paz de Dios es mi única meta, la mira de todo mi vivir aquí, el fin que persigo, mi propósito, mi vida y mi función, mientras habite en un lugar que no es mi hogar. 4 No soy un cuerpo.  5 Soy libre. 6 Pues aún soy tal como Dios me creó.

No soy un cuerpo. Soy libre. Soy tal como Dios me creo.

  Repaso de la Lección 184: (No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.) (184) El Nombre de Dios es mi herencia. El Nombre de Dios me recuerda que yo soy Su Hijo; que no soy esclavo del tiempo; que no estoy sujeto a las leyes que gobiernan el mundo de las ilusiones enfermizas, y que soy libre en Dios y eternamente uno con Él, No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

Aquí y ahora

    Aquí y ahora pido un instante santo. En mi corazón acepto mi ser perfecto. En mi corazón acepto mi sabiduría. Acepto que la abundancia que he buscado ya llena mi vida. Acepto que el amor que he suplicado ya está en mí. Me doy permiso a disfrutarlo en gozo y paz. En mi corazón acepto mi ser perfecto. En mi verdad, yo acepto mi ser perfecto. En mi sabiduría yo acepto mi ser perfecto. Vivo en plenitud esa sabiduría que actua en mi. Asumo la responsabilidad de mis propias creaciones  y todas las cosas que están dentro de mi vida. Cancelo cualquier pensamiento erroneo que se adentre en mi mente. Yo reconozco el poder del Espíritu que está dentro de mí. Sé que todas las cosas son como deberían ser. En mi vida yo acepto mi ser perfecto. Mis lecciones han sido elegidas cuidadosamente por mi Ser.

No soy un cuerpo Soy libre.

  No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. 1.  ( 182 ) Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar. ¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar? No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

No soy un Cuerpo. Soy libre, soy tal como Dios me creó.

Sexto repaso de las lecciones del curso.  Introducción 1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2 Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios. 2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto p...

Cap.17. VII Invocación a la fe.

1. Los sustitutos de cualquier aspecto de una situación son los testigos de tu falta de fe. 2Demuestran que no creíste que la situa­ción y el problema estuviesen en el mismo lugar. 3El problema era la falta de fe, y esto es lo que demuestras cuando lo separas de su fuente y lo pones en otro lugar. 4Como resultado de ello, no ves el problema. 5De no haberte faltado la fe de que podía ser resuelto, el problema habría desaparecido. 6Y la situación habría tenido sentido para ti porque se habría eliminado cualquier interferen­cia que hubiese impedido que la entendieses. 7Trasladar el pro­blema a otro lugar es perpetuarlo, pues te desentiendes de él y haces que sea irresoluble. 2. No hay ningún problema que la fe no pueda resolver. 2Si trasla­das cualquier aspecto de un problema a otro lugar, ello hará que sea imposible solventarlo. 3Pues si trasladas parte del problema a otro lugar, el significado del problema inevitablemente se pierde, y la solución del problema radica en su significado. 4...