Estos días de la Semana Santa, nos invita a salir de celebraciones marcadas en el sufrimiento y el dolor, a dejar atrás el papel de victimas dolorosas.
Estamos recreando algo que ni siquiera fue así. La entrega de Jesús fue Total, POR AMOR, y cuando hay AMOR el resto son artilugios del ego para desmerecer la entrega luminosa.
Es hora de cambiar el paradigma de la cruz por el nuevo paradigma de la Pascua, de la Victoria sobre la muerte.
PASCUA significa "PASO DE LA MUERTE A LA VIDA.
Nuestra “vida” en el mundo es transitoria, perenne, sin embargo el espíritu, nuestro Ser, es Energía eterna.
Ya decía el Maestro, Jesús de Nazaret, cuando se le apareció a sus discípulos, “...por qué lloráis, yo estoy aquí, he Resucitado”.
Y en otro texto dice: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”
Tú eres la obra de Dios, y Su obra es totalmente digna de amor y totalmente amorosa. Así es como el hombre debiera pensar de sí mismo en su corazón, pues eso es lo que realmente Es.
TU RESURRECCIÓN ES TU RE-DESPERTAR.
Es un RENACER a una nueva VIDA, en el AMOR, en la VERDAD si tú crees en ello acéptalo, pues El te Ama y te acepta totalmente, tal como eres.
Cree en la resurrección porque ya se ha consumado, y se ha consumado en ti. Esto es tan cierto ahora como lo será siempre, pues la Resurrección es la Voluntad de Dios, Quien no sabe de tiempo ni de excepciones.
Dentro de poco me verás, pues yo no estoy oculto porque tú te estés ocultando. Es tan seguro que te despertaré como que me desperté a mí mismo, pues desperté por ti.
En mi Resurrección radica tu liberación.
Nuestra misión es escaparnos de la crucifixión, no de la Redención. Confía en mi ayuda, pues yo no caminé solo, y caminaré contigo tal como nuestro Padre caminó conmigo.
Deja que lo muerto y lo pasado descansen en el olvido.
La Resurrección ha venido a ocupar su lugar. Y ahora tú eres parte de la Resurrección, no de la muerte.
Sé, un testigo del milagro, y no de las leyes del pecado. No hay necesidad de que sigas sufriendo. Pero sí de que sanes, ya que el sufrimiento y la angustia del mundo han hecho que éste sea sordo a su propia necesidad de salvación y liberación.
La Resurrección del mundo aguarda tu sanación y tu felicidad, para que puedas demostrar que el mundo ha sanado.
Yo puedo sanarte porque te conozco. Conozco tu valía por ti, y esta valía es lo que te hace íntegro.
¿Cómo puede la salvación del mundo ser un propósito trivial? ¿Y cómo puede salvarse el mundo si no te salvas tú?
Dios tiene un solo Hijo, y él es LA RESURRECCIÓN y la vida. Su voluntad se hace porque se le ha dado pleno poder en el Cielo y en la tierra.
Reflexión U.C.D.M.
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