En un apartado del curso comenta que las Relaciones que se establecen en el mundo son destructivas y egoístas. Pero si las entregamos al Espíritu Santo, pueden convertirse en lo más sagrado de la tierra.
Algo muy cierto y para tener en cuenta son las palabras, aunque es nuestro recurso para comunicarnos, es muy limitado ante el sujeto que las interpreta. El texto dice así:
“He tomado las máximas precauciones para usar palabras que sean casi imposible de distorsionar, pero siempre es posible tergiversar los símbolos si así se desea." T-3.I.3:11 “No olvidemos, no obstante, que las palabras no son más que símbolos de símbolos. Por lo tanto, están doblemente alejadas de la realidad.” M-21.1:9-10 Y si se toman fuera de contexto pueden aparentar ser confusas en vez de clasificadoras.
Primero a recordaremos el contenido y luego las palabras podrás ser interpretadas.
El curso dice que el mundo que percibimos es un Pensamiento ilusorio en la mente. Todo lo que nuestros sentidos ven es una aparente "realidad" de ese pensamiento ilusorio.
Utilizando un extracto de el mismo prefacio: “Una vez que alguien queda atrapado en el mundo de la percepción, queda atrapado en un sueño. No puede escapar sin ayuda, porque todo lo que sus sentidos le muestran de la fe de la realidad del sueño.” (Prefacio)
El Espíritu Santo es la ayuda debido a que el Espíritu Santo no comparte nuestras interpretaciones, simplemente reconoce la Verdad y nos sirve como puente que nos ayuda a re-interpretar las ilusiones de acuerdo a Su sistema de pensamientos.
La interpretación del ego es completamente opuesta a la del Espíritu Santo.
El ego interpreta haciendo las ilusiones reales y dándole significado mientras que la interpretación del Espíritu Santo es siempre la misma, “nada de lo que percibes es real.”
Es como cuando estás soñando. Aunque las imágenes y la experiencia del sueño aparentan ser reales, mientras la mente continúe soñando creerá que las figuras de ese sueño son reales cuando en realidad son imágenes que carecen de significado, que carecen de solidez, que carecen de contenido, son solo imágenes proyectadas que ni son nada ni significan nada.
También el curso me recuerda que solo hay una realidad y que todo lo opuesto a esa realidad proviene de un sistema de pensamientos errado. Por consiguiente el objetivo del curso es apoyarme en aprender a discernir entre lo real y lo falso. Citando del mismo prefacio una vez mas:
“Así comienza Un curso de milagros, el cual establece una clara distinción entre lo real y lo irreal, entre el conocimiento y la percepción.
El conocimiento es la verdad y está regido por una sola ley: la ley del amor o Dios. La verdad is inalterable, eterna e inequívoca. Es posible no reconocerla, pero es imposible cambiarla.
Esto es así con respecto a todo lo que Dios creó, y sólo lo que Él creó es real.
Cuando decimos Dios creó, nos estamos refiriendo a La Mente Creadora.
La verdad está más allá del aprendizaje porque está más allá del tiempo y de todo proceso. No tiene opuestos, ni principio ni fin. Simplemente es.
El mundo de la percepción por otra parte, es el mundo del tiempo, de los cambios, de los comienzos y de los finales.
Se basa en INTERPRETACIONES, no en hechos. Es un mundo de nacimientos y muertes, basado en nuestra creencia en la escasez, en la pérdida en la separación y en muerte.
Es un mundo que APRENDEMOS, en vez de algo que se nos da; es selectivo en cuanto al énfasis PERCEPTUAL, inestable en su modo de operar e inexacto en sus interpretaciones.” (Prefacio)
Una vez que esa distinción se toma en consideración, es simple reconocer que lo que me afecta no son las imágenes, no son las ilusiones sino que la manera en que las interpreto; el significado que tienen para mi (que yo lo proyecto).
“Le he dado a todo lo que veo... todo el significado que tiene para mí” Lección 2
Si las interpreto como reales me tengo que percibir yo como real. Eso es lo que me hace creer que estoy separado de Dios, y por consiguiente voy a proyectar sobre ellas un significado que no es sino que una memoria intentando justificarse.
En otras palabras, el presente que carece de historias, que carece de significado es lo mas cercano a la experiencia la Verdad. No es la Verdad debido a que la Verdad no se puede intelectualizar ni experimentar en este mundo ya que este es el mundo de la separación (lo opuesto a la Verdad). El curso mismo hace énfasis en que no nos puede enseñar lo que es la verdad sino que mas bien va a ir apuntando la mente en dirección hacia ella.
Por eso se nos recuerda, “Este curso te conducirá al conocimiento (la Verdad, Amor, Ser, Dios), pero el conocimiento en sí está más allá del alcance de nuestro programa de estudios. Y no es necesario que tratemos de hablar de lo que por siempre ha de estar más allá de las palabras.” T-18.IX.11:1-2
Otra manera de decir exactamente lo mismo lo encontraras en la introducción:
“Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso esta mas allá de lo que se puede enseñar.” T-In.1:6
Pero al dejar todas las interpretaciones a un lado, al dejar todas las historias a un lado, eso nos conlleva a experimentar una paz tan profunda, que eso sería lo mas cercano a la Verdad. Seria como vivir la experiencia del Cielo en la tierra.
"Hay una manera de vivir en el mundo que no es del mundo, aunque parezca serlo. No cambias de apariencia, aunque sí sonríes mucho más a menudo. Tu frente se mantiene serena; tus ojos están tranquilos." Lección 155.1:1-3
A esa experiencia también se le conoce como la paz que sobrepasa todo entendimiento.
No obstante, las imágenes que creo estar viendo, la manera en que me relaciono con esas imágenes, y con todo está regida por un aparente pasado que es lo que utilizo para justificar este momento. Es lo que utilizo para justificar todo lo que creo sentir, para justificar todo lo que creo percibir, para culpar, es la interpretación que le proyecto a todas las relaciones (imágenes), y basado en ese “pasado” es que juzgo, o es que sufro, o es que siento lo que sea que crea estar sintiendo.
Y aunque mis ojos crean esta viendo esas imágenes, o mis sentidos crean estar percibiendo esas imágenes, el significado, la interpretación (juicio) que hago sobre ellas es lo que me afecta.
Por lo tanto lo que le “entrego” al Espíritu Santo NO SON las “imágenes”, no son mis “relaciones” sino que mi interpretación sobre ellas. Por eso es que los ejercicios del curso hacen tanto enfoque en dejar de darle significado a las cosas. “Nada de lo que veo significa nada.” Lec. 1 (Lección)
“No entiendo nada de lo que veo.” Lec. 3. “Estos pensamientos no significan nada, ” Lec. 4 y así sucesivamente.
Pues toda relación, que seria lo mismo que decir, toda imagen, toda experiencia es neutra, no tiene significado alguno. Por eso es que no puede tener ningún efecto sobre nosotros.
Sin embargo lo que nos hace sentir afectados, de nuevo, son las interpretaciones que tenemos sobre nuestras experiencias, sobre nuestras relaciones, el significado que le proyectamos al mundo, que le proyectamos a todo. Y ese significado o interpretación que se le proyecta al mundo se basa en una sola creencia; la creencia en la separación.
Una y otra vez que lo que el Espíritu Santo corrige son las interpretaciones, los juicios, el significado que se le quiere proyectar a las imágenes, no las imágenes, no las relaciones en si, porque las relaciones, las imágenes, el mundo no existes en la Verdad. “El mundo no existe! Este es el pensamiento básico que el curso pretende enseñar, ” Lec. 32.6: 2
Continuará!

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