Ir al contenido principal

Qué mundo estoy percibiendo?


Cual es mi modo de percibir el mundo que me rodea¿?

Obviamente cada uno tenemos una interpretación de este mundo. Y muchas veces nos resulta hasta chocante lo que nos dice el Curso sobre este mudo que creemos tangible ante nuestros ojos.

ciertamente se puede percibir. Lo único que ello requiere es que estés dispuesto a no percibir nada más. Pues si percibes tanto el bien como el mal, estarás aceptando lo falso y lo verdadero, y no estarás distinguiendo claramente entre ellos.

Si observamos en el texto en estos capítulos podemos comprender un poco más el porqué de la aclaración.

T-11.VII.3.9 Percibir únicamente el mundo real te conducirá al Cielo real, ya que te capacitará para comprenderlo.

T-11.VII.4.7 Creer que puedes percibir el mundo real es creer que puedes conocerte a ti mismo. Puedes conocer a Dios porque Su voluntad es que se le conozca.

T-11.VIII.10. En el mundo real no hay enfermedades, pues en él no hay separación ni división. En él sólo se reconocen los pensamientos amorosos, puesto que todo el mundo dispone de tu ayuda, la Ayuda de Dios va contigo a todas partes. A medida que, por el hecho de pedir esta Ayuda estés dispuesto a aceptarla, la ofrecerás porque la desearás. Nada estará fuera del alcance de tu poder sanador porque nada que pidas te será negado.


Comentarios

  1. En el mundo real no hay enfermedad. En la mente que está despierta no proyecta enfermedad.
    Cuando percibimos enfermedad en nuestro entorno tenemos que pedirle al Espíritu Santo que sane esa parte de la mente dormida, sea individual, familiar o colectiva.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Aquí estoy para responder a tus dudas y comentarios.
Qué puedo hacer por ti?

Entradas populares de este blog

UN CURSO DE MILAGROS, Introducción & Capítulo 1: EL SIGNIFICADO DE LOS M...

Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor

Así quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus regalos son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.

Soy tal como Dios me creó

Sólo con que mantuvieras este pensamiento fijo en la mente, el mundo se salvaría. Lo repetiremos de vez en cuando, según vayamos alcanzando nuevos niveles en nuestro aprendizaje. Y a medida que avances tendrá cada vez más significado para ti. Estas palabras son sagradas, pues son las palabras que Dios dio como respuesta al mundo que tú construiste. Con ellas éste desaparece, y todo lo que se ve en sus brumosas nubes y vanas ilusiones se desvanece cuando se pronuncian estas palabras, pues proceden de Dios. He aquí la Palabra mediante la cual el Hijo se convirtió en la felicidad de Su Padre, en Su Amor y en Su Compleción. He aquí donde se proclama la Creación y donde se La honra tal como es. No hay sueño que estas palabras no disipen; no hay pensamiento de pecado o ilusión en dicho sueño que no se desvanezca ante su poder. Estas palabras son la trompeta del despertar que resuena por todo el mundo. Los muertos despiertan en respuesta a su llamada. Y los que viven y oyen este sonido nunca ...