Ir al contenido principal

Las recompensas que se derivan de enseñar

 

1. Todo el mundo enseña continuamente. Lo que Él ha enseñado y lo que tú has enseñado a través de Él, no tiene nada en común con lo que tú enseñabas antes de que Él llegase.

2. Puede que hayas enseñado lo que es la libertad, pero no has aprendido a ser libre. Te juzgas a ti mismo de acuerdo con lo que enseñas.

3. Aún no has aprendido porque no percibes a la Filiación como una y no te consideras a ti mismo uno. No conoces el Ser que eres.

4. El propósito de este curso es que aprendas a conocerte a ti mismo. Has enseñado lo que eres, pero no has permitido que lo que eres te enseñe a ti.

Las ilusiones no son sino creencias en algo que no existe.

5. El Espíritu Santo es parte de ti. Él es a la vez Dios y tú.

Él te protegió tanto a ti como a tus creaciones. Se comunican contigo a través del Espíritu Santo, y, para que aprendas a enseñar lo que eres, te ofrecen gustosamente su poder y gratitud

6. Tú no eres dos seres en conflicto. ¿Qué puede haber más allá de Dios? Si tú, que lo contienes a Él y a quien Él contiene, eres el universo, todo lo demás tiene que estar afuera, donde no existe nada.

7. Este año comenzarás a aprender y a hacer que lo que aprendas sea comparable a lo que enseñas. Aunque enseñar parecía ocasionarte dolor, dispondrás del gozo que se deriva de ello.

8. Todo el mundo tiene que construir un puente para salvar la brecha que se imagina existe entre sus dos seres. Un ligero esfuerzo por construirlo, respaldados por la fortaleza del Cielo

Tu puente está mejor construido de lo que te imaginas. Llegarás a donde quieres estar, y a donde te aguarda tu Ser.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

UN CURSO DE MILAGROS, Introducción & Capítulo 1: EL SIGNIFICADO DE LOS M...

Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor

Así quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus regalos son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.

Soy tal como Dios me creó

Sólo con que mantuvieras este pensamiento fijo en la mente, el mundo se salvaría. Lo repetiremos de vez en cuando, según vayamos alcanzando nuevos niveles en nuestro aprendizaje. Y a medida que avances tendrá cada vez más significado para ti. Estas palabras son sagradas, pues son las palabras que Dios dio como respuesta al mundo que tú construiste. Con ellas éste desaparece, y todo lo que se ve en sus brumosas nubes y vanas ilusiones se desvanece cuando se pronuncian estas palabras, pues proceden de Dios. He aquí la Palabra mediante la cual el Hijo se convirtió en la felicidad de Su Padre, en Su Amor y en Su Compleción. He aquí donde se proclama la Creación y donde se La honra tal como es. No hay sueño que estas palabras no disipen; no hay pensamiento de pecado o ilusión en dicho sueño que no se desvanezca ante su poder. Estas palabras son la trompeta del despertar que resuena por todo el mundo. Los muertos despiertan en respuesta a su llamada. Y los que viven y oyen este sonido nunca ...