Quiero pasar este día Contigo, Padre mío, tal como Tú has dispuesto que deben ser todos mis días. Y lo que he de experimentar no tiene nada que ver con el tiempo. El júbilo que me invade no se puede medir en días u horas, pues le llega a Tu Hijo desde el Cielo. Este día será Tu dulce recordatorio de que Te recuerde, la afable llamada que le haces a Tu santo Hijo, la señal de que se me ha concedido Tu gracia y de que es Tu Voluntad que yo me libere hoy,
Este día lo pasaremos juntos, tú y yo.Y todo el mundo unirá sus voces a nuestro himno de alegría y gratitud hacia Aquel que nos brindó la salvación y nos liberó. Nuestra paz y nuestra santidad nos son restituidas. Hoy el miedo no tiene cabida en nosotros, pues le hemos dado la bienvenida al amor en nuestros corazones.
Que este día sea “la señal de que se me ha concedido Tu gracia y de que es Tu Voluntad que yo me libere hoy” (1:4). Que haya una fresca y conmovedora consciencia de Tu trabajo en mi vida, de Tu toque en mí. Que vea las señales de que mi libertad es Tu Voluntad. Que encuentre una confianza renovada en la seguridad del resultado que me espera en Tu plan.
ResponderEliminarQue hoy surja de mí una canción de gratitud. Que aumente mi consciencia de que me estoy uniendo a la eterna canción, cantada por cada parte de Tu creación. Como dijo el salmista, “Voy a cantar una nueva canción al Señor”. Que reconozca la alegría que es la vida misma, dada por Dios, al tiempo que todo el mundo se une a nosotros en la canción.
Hoy el miedo no tiene cabida en nosotros, pues le hemos dado la bienvenida al amor en nuestros corazones. (2:4)