El objetivo de esta lección es: Borrar las interpretaciones que has hecho del mundo para que puedas ver la interpretación de Dios.
Observa ligeramente la lección, no te angusties, es tan solo un paseo en lo temporal para conducirte más allá del mundo de miedo y de sufrimiento que hay a nuestro alrededor.
Este ejercicio es preferible solo 3 veces y con los ojos cerrados.
Piensa en los horrores que pasan por tu cabeza, cualquiera evento, deja que aflore, cosas que tu temes, que te horrorizan del mundo, solo obsérvalos.
En cada uno, se muy concreto en definirlos, termina repitiendo la idea de la lección:
Dios no creó, el cobic, por lo tanto, no es real.
Repetir 3 veces durante un minuto.
Continua con los ojos cerrados y aplícale la idea a todo acontecer del mundo que venga a tu mente.
Así podrás eliminar cualquier disgusto que acontezca en tu vida.
Termina diciendo: “Dios no creo esta situación que estamos viviendo, por lo tanto, no es real.”
Puedes hacerlo ahora con una situación que te preocupe: Elige una situación preocupante para ti y aplícale la idea de hoy y termina diciendo que no es real.
Esta es una práctica muy efectiva que te ayudará a conservar su paz mental.
Ten cuidado con tu ego que te estará señalando y diciéndote que has perdido tu cordura.
Comentario
Si recordamos días atrás hemos venido repitiendo que “nuestros pensamientos no significan nada”
y que nos están mostrando un mundo sin significado que nos disgusta y asusta.
El mundo sin significado que estamos viendo no fue creado por Dios, y “Lo que Dios no creó no existe”
Me alegra saber que Dios no ha creado las guerras, ni las enfermedades, ni los accidentes, ni terremotos…
Así como hoy no podemos entender los efectos del cobic sobre tantas personas. Dios no lo ha creado.
Ha llegado el momento de dejar de culpar a Dios por lo que acontece en el mundo. Dios no lo ha creado.
Para algunos puede ser chocante y desolador darse cuenta de ello, en cambio para otros pueden experimentar una gran paz.
Lo que si tenemos que darnos cuenta, que somos nosotros los responsables del mundo que vemos.
No hemos de inquietarnos, el curso poco a poco lo irá desarrollando y profundizando para darnos las pautas cómo gestionar la situación en cada momento.
Son muchos los que rechazan el curso por el solo hecho que dice que Dios no creó este mundo que vemos.
El Curso nos indica un camino a seguir. Un viaje que haremos por etapas.
El viaje o camino del Amor.
Un viaje al encuentro del Ser.
El Curso llama a nuestro camino “un viaje del miedo al amor” (T.16.IV.11:1-2).
A tener en cuenta!! En psicoterapia.
No puedes decirle a una persona que tenga un drama familiar, que no es real, no está en condiciones de aceptar tal mensaje.
Tampoco se le puede decir a alguien que ha perdido un ser querido. Es como decirle a una mujer que ha perdido la vida a su esposo. Alégrate!! Dios no creó la muerte.
La lección te está enseñando a que te des este mensaje a ti mismo”. Eres tú el primer receptor del Curso. Cuando cambies tú, tu entorno cambiará.
Texto de apoyo Capítulo (2.IV.1-5)
IV. La curación y la liberación del miedo
Vamos a hacer ahora hincapié en la curación.
El milagro es el medio,
La Expiación el principio
La curación el resultado.
Hablar de “una curación milagrosa” es combinar impropiamente dos órdenes de realidad diferentes.
Una curación no es un milagro.
La Expiación –el último milagro- es un remedio, y cualquier clase de curación es su resultado.
Es irrelevante a qué clase de error se aplique la Expiación.
Toda curación es esencialmente una liberación del miedo.
Para poder llevarla a cabo, tú mismo debes estar libre de todo miedo.
No entiendes lo que es la curación debido a tu propio miedo.
Un paso importante la Expiación-
es deshacer el error en todos los niveles.
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