Ir al contenido principal

El propósito de la enfermedad

Hemos dicho que el pensamiento crea una realidad. Si tengo pensamientos de angustia, de miedo, de preocupación, con el correr del tiempo mis órganos asociados a esas emociones, pulmón, riñón, bazo-páncreas, comenzarán a afectarse. Mi cuerpo que los tiene, comienza a sufrir los efectos.
Si yo a la vez le doy fuerza a ese dolor, a esa molestia, va creciendo, aumentando sus efectos.
El curso nos dice, que en el momento que dejo de atribuirle atención y valor a ese dolor, la enfermedad desaparece.
Evidentemente todo esto requiere practica y entrenamiento.
Que conseguimos con las lecciones.
En el Manual del Maestro nos trae esta explicación

I El propósito de la enfermedad
1. La curación se logra en el instante en que el que sufre deja de atribuirle valor al dolor. ¿Quién elegiría sufrir a menos que pensase que ello le va a aportar algo, y algo que tiene valor para él? Indudablemente cree que está pagando un precio módico por algo de mayor valor, pues la enfermedad es una elección, una decisión. Es decidirse por la debilidad, debido a la equivocada convicción de que es fuerza. Cuando esto sucede, se ve a la verdadera fuerza como una amenaza y a la salud como algo peligroso. La enfermedad es un método, concebido en la locura, para sentar al Hijo de Dios en el trono de su Padre. A Dios se le ve como algo externo, poderoso y feroz, ávido por quedarse con todo el poder sólo para Sí Mismo. Únicamente con Su muerte puede Su Hijo conquistarle.
2. ¿Y qué representa la curación dentro de esta loca convicción? Simboliza la derrota del Hijo de Dios y el triunfo de su Padre sobre él. Representa, directamente, el máximo desafío que el Hijo se ve forzado a aceptar. Representa todo lo que él se ocultaría a sí mismo para proteger su “vida”. Si se cura, él es responsable de sus pensamientos. Y si es responsable de sus pensamientos, será destruido a fin de demostrarle cuán débil y miserable es. Pero si él mismo elige la muerte, su debilidad se convierte en su fuerza. Ahora se ha infligido a sí mismo lo que Dios le habría impuesto, y de esta forma ha usurpado completamente el trono de su Creador.
3. ¿Qué es lo único que se necesita para que este cambio de percepción tenga lugar? Simplemente esto: el reconocimiento de que la enfermedad es algo propio de la mente y de que no tiene nada que ver con el cuerpo. ¿Qué te “cuesta” este reconocimiento? Te cuesta el mundo que ves, pues ya nunca más te parecerá que es el mundo el que gobierna a la mente. Con este reconocimiento se le atribuye la responsabilidad a quien verdaderamente la tiene: no al mundo, sino a aquel que contempla el mundo y lo ve como no es. Pues ve únicamente lo que elige ver. Ni más ni menos. El mundo no le hace nada. Pero él pensaba que le hacía algo. ÉI tampoco le hace nada al mundo, ya que estaba equivocado con respecto a lo que éste era. En esto radica tu liberación de la culpa y de la enfermedad, pues ambas son una misma cosa. Sin embargo, para aceptar esta liberación, la insignificancia del cuerpo tiene que ser una idea aceptable.
La lección de hoy 14 está relacionada con la 8 cuando dice que mi mente está absorta con pensamientos del pasado.

Necesitamos "sanar" la mente de esas emociones y recuerdos del pasado que nos angustian y nos quitan la paz.

Comentarios

Entradas populares de este blog

UN CURSO DE MILAGROS, Introducción & Capítulo 1: EL SIGNIFICADO DE LOS M...

Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor

Así quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus regalos son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.

Soy tal como Dios me creó

Sólo con que mantuvieras este pensamiento fijo en la mente, el mundo se salvaría. Lo repetiremos de vez en cuando, según vayamos alcanzando nuevos niveles en nuestro aprendizaje. Y a medida que avances tendrá cada vez más significado para ti. Estas palabras son sagradas, pues son las palabras que Dios dio como respuesta al mundo que tú construiste. Con ellas éste desaparece, y todo lo que se ve en sus brumosas nubes y vanas ilusiones se desvanece cuando se pronuncian estas palabras, pues proceden de Dios. He aquí la Palabra mediante la cual el Hijo se convirtió en la felicidad de Su Padre, en Su Amor y en Su Compleción. He aquí donde se proclama la Creación y donde se La honra tal como es. No hay sueño que estas palabras no disipen; no hay pensamiento de pecado o ilusión en dicho sueño que no se desvanezca ante su poder. Estas palabras son la trompeta del despertar que resuena por todo el mundo. Los muertos despiertan en respuesta a su llamada. Y los que viven y oyen este sonido nunca ...