Nuestra Identidad es solo Amor, no porque uno lo decida, es porque el Padre creó a Su Hijo a Su Imagen y Semejanza, esto es eterno, no se puede cambiar, no se puede anular, se puede negar, pero esta negación no hace que cambie la decisión de Dios. La verdadera creación está fundamentada en el amor, toda Su Creación es amor, por lo mismo nosotros el Hijo de Dios somos amor, y solo en el mundo de la dualidad, de la mentira del ego esto puede ser considerado diferente. Las relaciones santas se apoyan sobre esta base, y lo único que nos detiene para llegar a esta experiencia es la falta de perdón, ese perdón que abre la puerta a la Luz que proviene del Padre, que nos conduce de regreso a la Fuente, que nos hace experimentar la paz, que hace que ya no nos apartemos de la faz de Cristo, permaneciendo a salvo, llenándonos de gratitud. “ Busco mi verdadera Identidad, y la encuentro en estas palabras: ‘Soy Amor, pues el Amor fue lo que me creó’. Ahora no necesito buscar más. El A...