Abrir la Órbita Microcósmica dentro de uno mismo es uno de los pilares de la práctica del Tao. Una órbita microcósmica abierta posibilita circular la fuerza vital (Chi) a través del cuerpo y expandirla hacia fuera para conectar con las fuerzas de la naturaleza y con la energía de la Tierra. Con unas técnicas muy concretas de relajación y concentración, esta práctica conduce el Chi a través de los meridianos más importantes del cuerpo. Los maestros Taoistas descubrieron que hay dos canales de energía que llevan corriente particularmente fuerte. Uno de ellos se denomina Vaso concepción o Ren Mai, en un meridiano Yin, femenino, frío. Comienza en la base del tronco, a medio camino entre los órganos genitales y el ano, en un punto llamado perineo. Asciende por la parte delantera del organismo pasando por los órganos sexuales, el estómago, corazón, garganta y termina en la punta de la lengua. El segundo canal, que recibe el nombre de Vaso Gobernador o Du Mai, es...