Ir al contenido principal

Entradas

Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] significa nada.

Hola amigos y seguidores es una alegría compartir con vosotros este nuevo inicio de estudio de las lecciones  Comenzamos con las lecciones del Curso de Milagros en este 2021 Introducción al libro de ejercicios. Para que los ejercicios de este libro de ejercicios tengan sentido para ti es necesario disponer, como marco de referencia, de una base teórica como la que provee el texto. No obstante, es la práctica de los ejercicios lo que te permitirá alcanzar el objetivo del curso. Una mente sin entrenar no puede lograr nada. El propósito de este libro de ejercicios es entrenar tu mente a pensar según las líneas expuestas en el texto. Los ejercicios son muy sencillos. No requieren mucho tiempo y no importa dónde se hagan. No exigen ninguna preparación. El período de entrenamiento dura un año. Las lecciones van numeradas de la 1 a la 365. No intentes hacer más de una lección con sus correspondientes ejercicios por día. El libro de ejercicios está dividido en dos secciones principales. ...

Te entrego este instante santo. Sé tu quien dirija mi vida

Hola amigos y seguidores llegamos a la recta final, a tan solo 2 días de la meta!! LECCIÓN 363 Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.

La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy

Hola amigos y seguidores estamos llegando al final de este año. Hoy la lección nos habla con mucha veracidad. La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy?  ¿Por qué debo esperar, Padre mío, para recibir la dicha que Tú me prometiste?  Pues Tú mantendrás Tu Palabra, que le diste a Tu Hijo en el exilio. Estoy seguro de que mi tesoro me aguarda y de que sólo tengo que extender la mano para encontrarlo.  Incluso ahora mismo mis dedos ya lo están tocando. Está muy cerca. No es necesario que espere ni un instante más para estar en paz para siempre. Es a Ti a Quien elijo, y a mi Identidad junto Contigo. 8Tu Hijo quiere ser él mismo, y reconocerte como su Padre y Creador, así como su Amor.

Celebremos el gozo de la paz

Hola amigos y seguidores este es mi saludo lleno de esperanzas y libre de miedos para cada uno de vosotros. A continuación les comparto el texto del Curso de Milagros que nos dice así: 8. No permitas que la desesperanza opaque la alegría de la Navi­dad, pues la hora de Cristo no tiene sentido si no va acompañada de alegría.  2 Unámonos en la celebración de la paz, no exigiendo a nadie ningún sacrificio, pues de esta manera me ofreces el amor que yo te ofrezco.  3¿Qué podría hacernos más felices que percibir que no carecemos de nada?  4 Ése es el mensaje de la hora de Cristo, que yo te doy para que tú lo puedas dar y se lo devuelvas al Padre, que me lo dio a mí.  5Pues en la hora de Cristo se restablece la comunicación, y Él se une a nosotros para celebrar la creación de Su Hijo. 9. Dios le da las gracias al santo anfitrión que desee recibirle y le deje entrar y morar allí donde Él desea estar. 2Y al tú darle la bienvenida, Él te acoge en Sí Mismo, pues l...

Mi hermano impecable es mi guía a la paz: Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que elija ver será el que contemplaré.

1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo? 2Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrante.  3Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consi­guiente, volverme atrás. 4Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado, y como Tu santo Hijo.  5Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veo mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado.  6Elige, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. 7Pues sólo Él juzga en Tu Nombre. Reflexionando llego  la conclusión que: Ofrecer un milagro es recordar a Dios, y al ofrecer milagros literalmente salvamos al mundo.  Aceptamos al Hijo de Dios tal como Dios lo creó. El Curso nos dice que:  Un milagro es una corrección. No crea, ni cambia realmente nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente q...

Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo.

Hola amigos y seguidores . Lo que perdonamos se vuelve parte de nosotros, tal como nos percibimos a nosotros mismos. Tal como tú creaste a Tu Hijo, él encierra dentro de sí todas las cosas. El que yo Te pueda recordar depende de que lo perdone a él. Lo que él es no se ve afectado por sus pensamientos. Pero lo que contempla es el resultado directo de ellos. Así pues, Padre mío, quiero ampararme en Ti. Sólo Tu recuerdo me liberará. Y sólo perdonando puedo aprender a dejar que Tu recuerdo vuelva a mí, y a ofrecérselo al mundo con agradecimiento. Y a medida que hagamos acopio de Sus milagros, estaremos en verdad agradecidos. Pues conforme lo recordemos, Su Hijo nos será restituido en la realidad del Amor. ..

Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

Hola amigos y seguidores, gracias por seguir acompañándome. Estamos finalizando el año y con ello sintiéndonos cada vez más ligeros de equipaje, más libres para el maravilloso encuentro del Amor y la Paz.  quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus regalos son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.