Ir al contenido principal

Entradas

Mi hermano impecable es mi guía a la paz: Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que elija ver será el que contemplaré.

1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo? 2Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrante.  3Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consi­guiente, volverme atrás. 4Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado, y como Tu santo Hijo.  5Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veo mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado.  6Elige, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. 7Pues sólo Él juzga en Tu Nombre. Reflexionando llego  la conclusión que: Ofrecer un milagro es recordar a Dios, y al ofrecer milagros literalmente salvamos al mundo.  Aceptamos al Hijo de Dios tal como Dios lo creó. El Curso nos dice que:  Un milagro es una corrección. No crea, ni cambia realmente nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente q...

Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo.

Hola amigos y seguidores . Lo que perdonamos se vuelve parte de nosotros, tal como nos percibimos a nosotros mismos. Tal como tú creaste a Tu Hijo, él encierra dentro de sí todas las cosas. El que yo Te pueda recordar depende de que lo perdone a él. Lo que él es no se ve afectado por sus pensamientos. Pero lo que contempla es el resultado directo de ellos. Así pues, Padre mío, quiero ampararme en Ti. Sólo Tu recuerdo me liberará. Y sólo perdonando puedo aprender a dejar que Tu recuerdo vuelva a mí, y a ofrecérselo al mundo con agradecimiento. Y a medida que hagamos acopio de Sus milagros, estaremos en verdad agradecidos. Pues conforme lo recordemos, Su Hijo nos será restituido en la realidad del Amor. ..

Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas, les conceda a cada una un milagro de amor.

Hola amigos y seguidores, gracias por seguir acompañándome. Estamos finalizando el año y con ello sintiéndonos cada vez más ligeros de equipaje, más libres para el maravilloso encuentro del Amor y la Paz.  quiero liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. De esta manera, obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. Ello se me dará, porque lo he elegido como el regalo que quiero dar. Padre, Tus regalos son míos. Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, y nos concede la gracia para satisfacerlas todas. Y así, confiamos en que Él nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.

Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.

Hola amigos y seguidores seguimos caminando con las ultimas lecciones.   1.  Padre, déjame recordar que Tú estás aquí y que no estoy solo.  2 Pues estoy rodeado de un Amor imperecedero.  3 No hay razón para nada, excepto para la paz y alegría perfectas que comparto Contigo.  4 ¿Qué necesidad tengo de ira o de temor,  5 cuando lo único que me rodea es la seguridad perfecta?  6 ¿Cómo puedo sentir miedo cuando la eterna pro­mesa que me hiciste jamás se aparta de mí?  7 Estoy rodeado de perfecta impecabilidad.  8 ¿ Qué puedo temer, cuando la santidad en la que Tú me creaste es tan perfecta como la Tuya Propia? 2.  La gracia de Dios nos basta para hacer todo lo que Él quiere que hagamos.  2 Y eso es lo único que elegimos como nuestra voluntad, así como la Suya. Meditación para conectar con tu paz interior Colócate en un posición cómoda realiza tus respiraciones para conectar y repite:  “Tú me rodeas”.  Cierra los ojos y perma...

La ira procede de los juicios.

La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí. Padre, deseo lo que va en contra de mi voluntad, y no lo que es mi voluntad tener. Rectifica mi mente, Padre mío, pues está enferma. Pero Tú has ofrecido libertad, y yo elijo reclamar Tu regalo hoy. Y así, le entrego todo juicio a Aquel que Tú me diste para que juzgara por mí. Él ve lo que yo contemplo, sin embargo, conoce la verdad. Él ve el dolor, mas comprende que no es real, y a la luz de Su entendimiento éste sana. Él concede los milagros que mis sueños quieren ocultar de mi conciencia. Que sea Él Quien juzgue hoy. No conozco mi voluntad, pero Él está seguro de que es la Tuya. Y hablará en mi nombre e invocará Tus milagros para que vengan a mí. Escucha hoy. Permanece muy quedo, y oye la dulce Voz que habla por Dios asegurarte que Él te ha juzgado como el Hijo que Él ama. s ...

No se me pide que haga ningún sacrificio para encontrar la misericordia y la paz de Dios.

Hola amigos y seguidores estamos al final del sufrimientos hermosas lecciones que nos hacen tomar consciencia que la misericordia y la paz de Dios son gratuitas, no tenemos que sufrir para alcanzarlas. 1. El final del sufrimiento no puede suponer una pérdida. 2El regalo de lo que lo es todo tan sólo puede aportar ganancias. 3Tú sólo das. 4Nunca quitas. 5Y me creaste para que fuese como Tú, de modo que el sacrificio es algo tan imposible para mí como lo es para Ti. 6Yo también no puedo sino dar. 7Y así, todas las cosas me son dadas para siempre. 8Aún soy tal como fui creado. 9Tu Hijo no puede hacer sacrificios, pues es íntegro, al ser su función completarte a Ti. 10Soy íntegro por ser Tu Hijo. 11No puedo perder, pues sólo puedo dar, y así, todo es mío eternamente. 2. La misericordia y la paz de Dios son gratuitas. 2La salvación no cuesta nada. 3Es un regalo que se debe dar y recibir libremente. 4Y esto es lo que vamos a aprender hoy.

Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor.

Hoy me envuelve la paz de Dios, y me olvido de todo excepto de Su Amor. 1.  Padre, al despertar hoy los milagros corrigen mi percepción de todas las cosas.  2 Y  así comienza el día que voy a compartir Contigo tal como compartiré la eternidad, pues el tiempo se ha hecho a  un  lado hoy.  3 No ando en pos de cosas temporales, por lo tanto, ni siquiera las veré.  4 Lo que hoy busco trasciende todas las leyes del tiempo, así como las cosas que se perciben en él.  5 Quiero olvidarme de todo excepto de Tu Amor.  6 Quiero morar en Ti y no saber nada de ninguna otra ley que no sea Tu ley del amor.  7 Quiero encontrar la paz que Tú creaste para Tu Hijo, y olvidarme, conforme contemplo Tu gloria y la mía, de todos los absurdos juguetes que fabriqué. 2.  Y al llegar la noche; recordaremos únicamente la paz de  Dios.  2 Pues hoy veremos qué clase de paz es la nuestra, cuando nos olvidamos de todo excepto del Amor de Dios.