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Sugerencias para la practica despues del libro de ejercicios.

Voy a ofrecerte algunos consejos prácticos, si has decidido pasar a la práctica después del Libro de Ejercicios. A mí me ha resultado útil hacer una lista de pensamientos del Curso (no sólo del Libro de Ejercicios), pensamientos que me resultan efectivos para responder a la tentación, o pensamientos que me han ayudado en la meditación para ir más rápido al “centro de quietud”. Algunas personas han empezado a escribir esos pensamientos o párrafos del Curso en un cuaderno. Puedes clasificarlos, por ejemplo: frases útiles para trabajar el perdón, para cuando tienes miedo, y así sucesivamente. Si miras en el Texto, verás varias frases que están en cursiva. Casi todos son diferentes formas de prácticas espirituales que se sugieren. Dirán algo parecido a: Cada vez que te sientas preocupado por algo, dite a ti mismo… y luego viene la parte en cursiva. Puedes hacer una colección de estos trozos y luego pasar varios días trabajando con cada uno de ellos. Puedes estar estudiando el Texto y algo ...

Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un solo propósito: estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros.

1. Padre, hoy le entrego a Cristo todo lo que es mío para que lo utilice de la manera que sea más beneficiosa para el propósito que comparto con Él. 2Nada es exclusivamente mío, pues Él y yo nos hemos unido en un propósito común. 3De este modo, el aprendizaje casi ha llegado a su señalado final. 4Por un tiempo colaboraré con Él en el logro de Su propósito. 5Luego me fundiré en mi Identidad y reconoceré que Cristo no es sino mi propio Ser.

Qué hago despues del libro de ejercicios?

El Manual para el Maestro ofrece instrucciones muy claras para continuar nuestra práctica espiritual diaria después de haber completado el Libro de Ejercicios, en la sección titulada “¿Cómo Debe Pasar el Día el Maestro de Dios?” (M.16). Si piensas que estás preparado para continuar sin el Libro de Ejercicios, ahí es donde tienes que buscar tus instrucciones. Y si te preguntas si estás preparado o no, te ayudará a tomar una decisión leer estas instrucciones y preguntarte a ti mismo: “¿Estoy preparado para esto?” La sección empieza hablando de un maestro de Dios avanzado. Básicamente dice que un maestro de Dios avanzado no necesita ninguna estructura o programa, la pregunta de cómo debe pasar el día no tiene importancia, porque el maestro de Dios avanzado vive en contacto directo con el Espíritu Santo, y simplemente sigue Su dirección momento a momento. Sin embargo, sigue diciendo que el maestro de Dios corriente, por ejemplo alguien que acaba de completar el Libro de Ejercicios (y compl...

Esquema para la práctica después de haber finalizado el Libro de Ejercicios

 1. Empieza bien el día, tan pronto como puedas después de despertarte. “Dedica un rato lo antes posible después de despertarte a estar en silencio, y continúa durante uno o dos minutos más después de que haya comenzado a resultarte difícil” (M.16.4:7). El objetivo de ese rato es “unirte a Dios”. Deberíamos dedicar tanto tiempo como sea necesario hasta que nos resulte difícil, la cantidad de tiempo que le dediquemos a ello no es lo más importante (4:4-8). 2. Repite “el mismo procedimiento” por la noche, si es posible justo antes de acostarte (5:1) . 3. Recuerda a Dios durante todo el día (6:1-14). 4. Acude al Espíritu Santo con todos tus problemas (7:4-5). 5. Responde a toda tentación recordándote a ti mismo la verdad (8:1-3, 11:9). Sería conveniente leer toda la Sección 16 del Manual si estás pensando en la práctica después del Libro de Ejercicios, y dedicar un tiempo a estudiar con detalle lo que dice. El esquema que acabo de escribir aquí da sólo las ideas generales. Puede ser s...

Debería repetir el libro de ejercicios?

Creo que la respuesta a esta pregunta depende de ti. Pero, de un modo general, puedo responderte. Esta respuesta es mi opinión pero está basada en algunas observaciones objetivas acerca del Libro de Ejercicios y el propósito de su entrenamiento, y un poco de sentido común. La porción de sentido común es ésta: ¿Cómo decides si repetir o no algún curso, de cualquier asignatura? Te preguntas a ti mismo: ¿He aprendido lo que el curso se proponía enseñarme? Si lo has aprendido, no tienes necesidad de repetir. Si no lo has aprendido, probablemente te beneficiarías repitiendo el curso. Cuando estaba en el instituto estudié francés durante tres años. Los dos últimos años fueron con un profesor horrible. Cuando entré en la facultad, hice un examen de aptitud en francés para responder a la pregunta: “¿Cuánto francés aprendí en el instituto?” La respuesta fue: “Casi nada”. Me apunté a francés 1, del nivel de la facultad y empecé todo de nuevo. No había razón para avergonzarse de ello. No signific...

Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y del amor, la paz de Dios.

El perdón ve sólo impecabilidad, y no juzga. Ésta es la manera de llegar a Ti. Los juicios me vendan los ojos y me ciegan. El amor, que aquí se refleja en forma de perdón, me recuerda, por otra parte, que Tú me has proporcionado un camino para volver a encontrar Tu paz. Soy redimido cuando elijo seguir ese camino. Tú no me has dejado desamparado. Dentro de mí yace Tu recuerdo, así como Uno que me conduce hasta él.  Padre, hoy quiero oír Tu Voz y encontrar Tu paz. Pues quiero amar mi propia Identidad y encontrar en Ella el recuerdo de Ti.

Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que decida ver será el que contemplaré.

1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo?  2Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrador.  3Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consiguiente, volverme atrás.  4Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado y como Tu santo Hijo. 5Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veré mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado. 6Decide, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. 7Pues sólo Él juzga en Tu Nombre.